Taller presencial · Lidiar con ese cansancio · Vanesa Bordón

¿Cómo vas a estar cansada si sólo cuidas a los niños?

Chica, yo crié cuatro hijos sola y no me quejaba.

El agotamiento quema.
Pero la falta de comprensión te jode.

Eres una thermomix humana.

Eres mamá.

Chofer:

terapia martes, jueves, refuerzo los viernes.

Terapeuta:

Estimulando. Todo el día. Cuánto más mejor.

Traductora:

Explicarle a la abuela que no es un capricho, es que no puede.

Bombera:

Apagando la primera rabieta antes del desayuno y la segunda antes de las nueve.

Monja Zen:

Cuentas hasta diez. Y hasta veinte.

Y ahora te falta ir a Instagram y ver esa reel que te dice:

“TIENES QUE SACAR TIEMPO PARA TI.”

— Ah. Vale. No se me había ocurrido.

MIRA.

Yo no te voy a cambiar tu realidad.

No voy a ser tan hipócrita de decirte que lo que tienes que hacer es “quererte más,” “priorizarte” o “aprender a delegar.”

Ni voy a soltarte lo de “tu hijo necesita una madre feliz, no una madre perfecta.”

(Como si “feliz” fuera algo que se saca del cajón cuando toca.)

No.

Tu hijo va a seguir necesitando lo mismo que necesita.

Y tú vas a seguir siendo la mejor persona que sabe cómo dárselo.

Lo que voy a hacer contigo es destapar lo que hay debajo de todo ese agotamiento.

Culpa por descansar.

Culpa por olvidarte y equivocarte.

Culpa por perder los nervios.

Culpa por no hacer lo que te han dicho que tienes que hacer.

Culpa por compararlo.

Culpa por disfrutar sin pensar en él.

Culpa por decir “no puedo más”.

Culpa por delegar y revisarlo igual.

¿Y qué hacemos con todo este fandango?

Ir soltándolo.

Porque bastante tienes ya con lo que tienes.

Como para sumarle el peso extra de la culpa por cómo lo estás llevando.

“Lidiar con ese cansancio que
no se te quita durmiendo”

Deshaciendo lo que hay debajo:

Culpa. Control. Miedo.

Miércoles 15 de julio, 18h. Centro Taby, El Tablero.

Grupo reducido · 12 plazas

25€ o 40€ si vienes con acompañante.

Sí, son 25€.

Y sé lo que estás pensando.

Que ese dinero también sirve para el material de refuerzo, para pagar la sesión extra de logo, para el copago del neuropediatra.

Lo sé.

Te voy a ahorrar la parte del “invierte en ti misma.”

No estoy vendiéndote un curso de mil euros que te va a cambiar la vida.

Son 25€ y dos horas.

En el que voy a poner mucha intención en el que aflojes toda esa carga que llevas encima.

Parece poco. Pero es bastante.

OJO.

Esto no es un taller de organización.

No te voy a dar una lista de cómo meter más cosas en menos tiempo.

Vamos a mirar, con calma, lo que hay debajo.

  • La culpa de descansar.
  • La sensación de que si no lo haces tú, no lo hace nadie.
  • La rabia que a veces asoma y te asusta un poco.
  • La necesidad de tener el control de todo.
  • Las ganas de desaparecer un rato — que sí, también están, aunque casi nunca se dicen en voz alta.

Qué vamos a hacer

12 personas. Las mismas ojeras.
Dos horas. Sin pantalla. Sin nadie tirando de ti.
Ponerle nombre. A eso que llevas años sintiendo. Con dinámicas prácticas para soltar.
Presencial. Centro Taby. El Tablero.

No vas a salir con la vida resuelta —eso no te lo puede prometer nadie—, pero sí con una manera distinta de mirar tu cansancio. Y con la sensación de no ser la única.

Vanesa Bordón

Soy Vanesa Bordón, psicóloga.

Llevo años en consulta viendo llegar a la misma persona una y otra vez: alguien cansado, que hace todo bien, y que sale de aquí diciendo “es que no sé por qué estoy así”. Muchas son madres y padres. Casi todos cargan más de lo que se atreven a decir en voz alta.

De ahí nació Naturaleza Mental, mi proyecto fuera de consulta — cartas, talleres, formaciones — para poner en palabras lo que en el día a día no da tiempo a pensar.

Este taller lo doy en colaboración con Centro Taby.

Lo que dicen de mí.
Lo práctico

Miércoles 15 de julio, 18:00. Centro Taby. C/ Miami, 6. El Tablero. Dos horas.


25
por persona

40 € si vienes con acompañante
(tu pareja, tu hermana, tu vecino — quien sea que también lo necesite).

Grupo reducido, 12 personas. Cuando se llenen las plazas, se cierra.

Reservar plaza

No vas a salir con la vida resuelta.

Nadie puede prometerte eso.

Vas a salir con una carga menos.

Y con la sensación, por fin, de que no estás sola en esto.

Con eso me conformo.

Y sinceramente, ya es bastante.